domingo, 3 de mayo de 2009

Generalidad XL

Los idiotas no tienes festivos. 

(... en América, feriados)

Generalidad XXXIX (feat. "Of Canada")

El pasado es un animal grotesco.

lunes, 27 de abril de 2009

Forty Nuts (perhaps chestnut)


Cuarenta castañas, my friend. Hay que joderse. No me lo creo, no me siento como se supone que debería sentirme. Aunque es cierto que si volvemos la cabeza, empezamos ya a ver mucho trecho tras de nosotros. El vértigo, el abismo, la nostalgia…

Pensando en voz alta, la nostalgia no deja de tener, al menos en apariencia, dos partes fundamentales: Un poco de miedo a envejecer y sobre todo, una pizca de constatación de que vamos dejando cosas detrás que ya nunca serán. O que serán de otra manera menos agradable. Y eso no mola nada, porque nos lleva a lo primero, el miedo a envejecer, a morir, al tiempo que huye, a dejar de ser y ya está. ¿No decía Virgilio aquello de que el tiempo pasa irremisible, intensamente?

Ahora que lo pienso, tal vez por eso amemos la belleza. En realidad, necesitamos de la belleza. O al menos sea una buena explicación para ello. Porque lo bello escupe a la cara a lo viejo, a lo imperfecto, a lo decadente. Lo hermoso no necesita del tiempo, es eterno, es inmanente, no necesita traducciones, es más, no necesita ni de idiomas. Es impositivo, es terrible en su contundencia. Y además de lo anterior, la belleza es la felicidad. Pero no una, sino muchas de las felicidades posibles. Y confieso que también me pesa saber que a la mayoría de ellas también las he dejado atrás. Y me deja físicamente un nudo en las tragaderas ver que no experimentaré nunca su sabor. Y ver o creer ver al menos que el sabor habría sido dulce y que no lo sabré nunca. Ya no lo comprobaremos nunca. Esta es una de las claves de hacerse mayor y de madurar. Y una de las cosas que nos unen es que compartimos algunas de esas felicidades posibles. Y tenemos varias opciones (siempre las hay): Dejar correr el tiempo. No desvelar la cortina. No importarnos si lo que has dado la espalda todavía alienta o ha muerto. Comprobar lo obvio, que la vida se impone y que las felicidades, en minúscula o en capital arial, al final surgen entre los rescoldos. Constatar que los corazones aunque puedan romperse suelen estar hechos de corcho y felizmente, terminan flotando. Aunque sea entre las aguas de una sentina y claro, con esto último se pierde una de glamour que no veas.
A los diecinueve todos solíamos enamorarnos de quien no podíamos y desde luego, de quien no debíamos. La sinceridad ya comenzaba a no ser obligatoria para nadie, pero aún no estábamos jodidos del todo porque la peña tiende a ser sincera si se reconoce aferrada a la belleza. A cualquier tipo de belleza. Ahora, a lo más, somos místicos de salón y tal vez por ello se nos olvidó como tratar las penas ajenas. Al menos a mí.
Tras las hogueras, quedan finalmente trozos de carbonita, tan brillantes, tan escasos, pero tan pulidos y rotundos que da gloria verlos. No habrá mucho de mí, pero lo que quedará sera mucho mejor, mucho más duro, mucho más aquilatado.
Y sobre todo lo anterior, por encima de todo, estamos aquí, todavía estamos aquí. Y somos el tiempo que se nos ha dado, el que hemos vivido y el que nos quede.
Cuarenta castañas, my friend. Take a drink. A mi salud, güey. A la vuestra.

miércoles, 8 de abril de 2009

Generalidad XXXVIII (El origen de las recesiones... y no solo)

" Esa olla, esa mina, y esa finca y ese mar
Ese paramilitar, son propiedad del Señor Matanza

Ese federal, ese chivato y ese sapo, el sindicato
y el obispo, el general son propiedad del Señor Matanza

Buenas jineteras y alcohol, están bajo control,
La escuela y el monte de piedad son propiedad del señor Matanza

El decide lo que va, dice lo que no será
Decide quién la paga, dice quien vivirá
No se pueda caminar sin colaborar con su santidad, el Señor Matanza

Cuando no manda, lo compra
Si no lo compra lo elimina.

Esa línea de autocar, el hotel y el billar,
esa chica que se da por el bulevar, son propiedad del Señor Matanza"


Manu Chao - Señor Matanza
(Algunas canciones se pueden transformar en poesía si las lees sin música y en soledad)

martes, 24 de marzo de 2009

Antecedente XXV (Yo antes molaba o Konchalov remedando a Trostky)

En unas pocas semanas nos precipitábamos en los exámenes finales. Y para se francos, nos temíamos ostias como panes. La sensación era un como así de de acojone permanente, pero la verdad es que aquello, por lo demás no nos motivaba ni lo más mínimo. Aquel día, como tantos otros, volvíamos a casa desde la biblioteca de la casa del estudiante y enfilábamos el Hidalgo por eso de tomar el primer clarete del día empujando un cuenquito de picada de tomate y pepino. Serian como las dos menos cuarto y hacía hambre. Miguelón se bebió el primer vaso de un solo trago como siempre. César, más conocido como el Cesárea, le miró con la cara de recriminación que siempre le ponía cuando lo hacía. Por cierto, que la cuadrilla le llamaba Cesárea porque se rumiaba que no había visto un orcate ni al nacer. Y debía ser cierto.
- Ya me estás poniendo la cara de bebes como un gocho. Y me jode que no veas.
- Es que es la verdad, Miguelón. Eres un puto panzas. Mira como te mira la barra.
- Me toca los huevos a mí la puta barra. – Miguelón pidió el segundo con un gesto de la mano y trincó la cazuela. – Tengo sed y no bebo como un maricón de bolera. Como tú, por ejemplo.
Cesárea iba a responder, pero le interrumpió Luisín. – Venga no deis por culo para un rato que estamos fuera de la biblioteca.
Luisín había repetido industriales y venía rebotado. Era algo mayor que los demás y aunque no tenía nada que ver con ello, le decían alternadamente Luisín o el Estribo. Lo primero por que pesaba los cien largos y lo segundo porque la peña se maliciaba que solo servía para meter la pata. Esto le jodía bastante y cuando iban todos tajados y alguno se le escapaba le ponía de un café con el que había que tener cuidado aunque solo fuera por el tonelaje de desplazamiento de la guantada.
Se sentaron en una de las mesas corridas de madera y pidieron una jarrita de cigales. Cesárea relleno los vasos. Todos estaban cansados de la mierda de la estadística inferencial y no quedaban ganas para hablar de casi nada. A lo más, levantaban la cara al paso de alguna potranca en minifalda. El verano ya empezaba imponer sus propios criterios que eran igual de inmutables y tal vez más que los de la estadística de los cojones.
De pronto, Luisín remedando a Trotsky se puso en pie con el rostro enjuto y pálido que obviamente no había tenido nunca y, con una falsa frialdad despectiva pero que daba un poco de miedo, proclamó: - Todos esos oportunistas pueden irse a tomar por el culo. ¿No veis que no son más que un desecho que la historia arrojará a la basura?- Los de la mesa de al lado, obviamente, flipaban. - En nombre del pueblo, nosotros los soviets tomamos el poder. ¿Y para qué? ¿Qué queda ahora de la bendita revolución de octubre? Una mierda. Eso es lo que queda.
- Parece mentira que desbarres de esta manera con dos vinos, Luisín. Además y hablando en serio, dudar del éxito industrial y científico que experimentó la URSS es negar la realidad. – Cesárea tenía un punto anarco que le salía sin mucho esfuerzo. Más o menos al primer cacharro.
Miguelón bebió otro sorbo y se arrancó. – Esto se pone bueno. No me niegues que cuando Kruschev proclamó a los cuatro vientos que la Unión Soviética tendría un orden de estado y sociedad superior al mundo capitalista al final de la década de los sesenta, algo no funcionó y el comunismo comenzó una barrena de la que no ha terminado de salir.
- No me jodas. Es un caso especial.
- Si claro, la URSS un caso especial. No me jodas. Todos los regímenes comunistas han tenido. – Y tienen apostilló Estribo. – Y tienen,- concedió Miguelón.- características en común: Al menos que recuerde a voz de pronto, centralización del poder, eliminación de los partidos políticos, ataques o eliminación de la religión y represión a los disidentes.
- Tócate los huevos. Como que el resto de los regímenes políticos no concentran el poder o reprimen a los que no bailan el agua.
- Pero la peña vive algo mejor. O mucho mejor incluso. Y no me compares los niveles de libertad individual. Las tesis consistían en que la revolución pondría fin a la opresión política, económica y cultural, y que el comunismo sería el futuro inevitable y deseable de la humanidad.
- ¿Y no pasó al principio?.
- No digo que no, pero lo que previeron fueron las divisiones internas y tan tempranas en el seno del comunismo internacional. Trotsky fue deportado, al margen de que luego le diesen matarile, la URSS condenó bien pronto la variante yugoslava, los chinos denunciaron a la cúpula del Kremlin por revisionistas, mientras que en España e Italia los partidos comunistas socavaron el modelo de la URSS con el eurocomunismo.
- ¿Y que demuestra que haya variantes? Nadie sostiene que Cuba se administre igual que Corea del Norte o que la vida en la URSS de Stalin no era igual que en el Chile de Allende. Lo que me jode es que ya nadie valora la importancia de lo hecho. Hoy la simpatía por el comunismo queda limitada a ciertos individuos o a grupos estudiantiles a los que se les pasará con el tiempo y por eso se les tolera. Pero sigo pensando que es injusto no reconocer que nada podría decirse sobre el mundo sin tener en cuenta el proyecto comunista. – Paró y miró a un pibón de los de derecho que entraba en ese momento con dos babosos y con la típica amiga callo. - Y no olvidemos que fue Marx quien avisó de los problemas de un capitalismo no regulado. – Pero lo dijo sin gran convicción sopesando mentalmente la nalgada.
- Es verdad, pero ya da igual. China hace mucho que tomo conciencia de su inmensa importancia y ha tomado otro rumbo. Cuba está embargada, lo que impide cualquier reforma real. No es desde luego el peor régimen comunista, no negaremos que lo conseguido en el modelo social general ha sido bastante impresionante si lo comparamos con otros países de su entorno…
- Estas de derecho están más buenas que la madre que las parió. – Cesárea acababa de dar un giro a la conversación que la mandaba al cuerno, pero todos lo agradecían. – Además a los comunistas les enseñaron a subestimar la capacidad de autorregulación del capitalismo y a exagerar el potencial de la clase obrera.
- Prisioneros de sus propios delirios.
- Está buena, pero yo me quedo con la de la minifalda roja de antes.
- Pues pa’ ti.
- Os va a dar lo mismo a los dos. – Miguelón dejó unas monedas y se levantó. – Me piro que mi madre luego me da el coñazo. ¿A qué hora vais?
- Yo he dejado las carpetas. No creo que las quite nadie. ¿Como a las cuatro?
- Vale. Luego nos vemos, maricas.
- Hasta luego. Bakunín. – Rieron.
- Que os den.

martes, 24 de febrero de 2009

La Farfulla

Buen día, señor. ¿En qué puedo…?

- Buenas tardes, defensor de creyentes y admirable y reverendo ujier en la desgracia que consume y momifica al tiempo, si pudiera ser así en cierto modo. Como estamos todos ante una noticia tan repentina como llena de nostalgias, espero ser breve y cristalino en la exposición y en el recuerdo de mi muy estimada y querida señora doña Leonor Aragonés de Rosa, de fausto recuerdo que acrecentó en la unión que hizo de su ya de por sí muy real y bella familia en destacada nobleza. Reciba mis muy añorables y sinceramente mis más profundas y reales condolencias en tan fatídico encuentro y tribulación llena de alta nostalgia y remembranzas desde nuestra gran y cálida y sencilla y dignataria progenie.

- Muy bien, muy bien, pero…

- Pero no vea señor que solo sean recibidas de parte mía; sino de todo mi país que ya lo sabe y aunque de forma muy tranquila, serena y respetuosa de espíritu ante sus grandes dificultades y carencias para con los más desfavorecidos, siempre los niños y el vigor de sus sublimes jóvenes, no deja de sentir como en carne propia lacerada los desgarros de la pérdida. Y nunca olvido a su familia en la cual llevo y considero por y en mi estadía por España un muy fuerte y altísimo aprecio por haber sido y ser la compañera sentimental, elegida y predilecta. Aunque ya los valores y la dignidad se vean oscuros, tristes, inundados, imposibles, casi inmunes y difíciles de proseguir, continuar, vigorizar, contemplar y realzar. Pues vivimos continuamente en una civilización de miedos como de deseos y estos buscan explotarse tanto unos como otros continuamente entre sí...

- Tal vez si…

- En la mayoría de los casos;..Sin dar el lugar y la razón a quienes realmente corresponde. Por otro lado; soy y he sido desde el primer día, un admirador nato de los pianistas y directores artísticos porque ellos tienen ya la maestría y la filosofía profunda y expresiva centelleante de las artes. Como ya podéis suponer soy un fuerte y nato admirador de Gould y su magistral y el dotado magistrado del brillo cristalino. También tengo familia con diez largos años de guitarra clásica y perfectamente en los brillos ya adquiridos y natos de la improvisación; la creación y el good will de un gran performance artístico. Mi primo, el digno cabeza buque, ha interpretado a Chopin desde bien guaje y aparte de ello es director de los aires más radiantes y tropicales. Salió de la filarmónica de Caracas y se radicó en los EE.UU.; donde actualmente, ya por varios años, posee creación sobre los más destacados temas en radiación de los Bee Gees y la gran cantante estelar de América... Mistress Patroness Dionne Warwick. Además el señor Raúl Fernando Sanz también interpreta al igual que sus hermanas en todos los temas del señor "Luis Miguel"; seis años antes de venir de Macondo ya tenía todos los desarrollos artísticos y sensacionales de Nuestro Ilustre cantante romantico "Chayanne" y "Luis Miguel" lleva diez años de guitarra clásica en todos los estilos "boleros del alto arte español", "pasillos clásicos" y las últimas tendencias a los románticos e ilustres temas del astro "Ricky Martin".

- Pero, de qué coño …

- A un cantante que ha sido pianista no se le engaña ni se le imparten modales de ímpetu, imposición y bajas consciencias humanas dadas y colindadas con la envidia y vejación hacia el otro. Además la maldad existe así, principia; reitera y prosigue con dañar la alta autoestima de una noble persona y su valor en las esferas cual no debe ser en demoras u negligencias. Pelear por propinas? Eso lamentablemente no lo veo y es muy bajo. No me corresponden esas panorámicas ni planos. Tampoco y tajantemente se aceptan los lenguajes obscenos; impartido por el sucio y mal formado sistema de los bajos hombres; mucho menos ante las altas y desarrolladas consciencias artísticas. Que nunca alcanzaran las malas bajas y banales consciencias políticas; poco transparentes y bajas de mente. Pues los artistas tienen una facultad extraordinaria... Callan y al callar descubren como viven las lenguas y las sociedades dañadas; mal formadas, planificadas, con subdesarrollos culturales y problemas del egocentrismo y envidia de entre unos y otros. Y en que Cristo irradió tres pasos cual no los estamos viendo porque vivimos dados a las consciencias que hay debajo y dentro del lecho: Y usted dirá cuales fueron esos pasos?...Prestezas o prontitud; fuente o recurso, equidad e igualdad. La música nos significa paz y la mayor característica de Dios es el gozo, tras de la plenitud y la alegría. Quien interrumpe los cursos de acción del otro violenta su felicidad; Y quien violenta; interfiere u infringe su felicidad u deseo legitimo. Violenta en sí una de las mayores reglas divinas… A mí no me gusta la gente de cabeza lenta sino mas bien rápida y en primordial exactitud y justicia! Con mi familia no van los engaños; las astucias, ventajas, malos u extraviados mundos, ni mentiras… Suerte y éxitos, suerte y éxitos, a ustedes, señores, dentro de cada una de vuestras esmeradas tareas.

Marchose y no hubo nada.


Nota de postdata: Dedicado a todos los latinos metidos a consultores o cualquiera cosa en la que haya que usar el don de la palabra.

lunes, 9 de febrero de 2009

Antecedente XXIV

En aquellas mañanas solíamos quedar la cuadrilla en la Solana, que daban cazuelitas de potaje o torreznos con los claretes, o en el Camarín que servían vino de Valderas en vasos de sidra que sumergían antes de llenarlos en agua con hielo.
El Camarín quedaba tras la iglesia de San Martín y siempre te ponían de tapa unas patatas cocidas en agua con vinagre y fritas después que estaban bastante pasables. La Solana estaba, y sigue estando, detrás de la iglesia de la Antigua. Hoy el Camarín ya no es lo mismo, seguimos yendo por eso de la cercanía y la morriña, pero vamos como flojos, sin muchas ganas y más que nada, por inercia.

"- Pero, ¿Por qué dices eso?
- Por nada.
- Ya. ¿Y esa cara?
- Calla coño, deja eso y escucha: “En la última película de August, Orihuela ve una resolución paradigmática de los requerimientos de la ficción interactiva en la que se integran muy bien el potencial de los sistemas hipertextuales, la ilustración multimedia y una historia seductora que recorre su trasfondo.”
- ¿Quién ha escrito esa gilipollez? ¿La boba de la Sara?
- Equilicuá
- Manda huevos. Ya me pareció imbécil el día que me la presentaron, pero ya no tengo dudas. – bebe un sorbo y trinca una patata y media. - ¿Qué tal el día?
- Lo corriente. Llamó tu hermano a media mañana. Que todavía no está hecho lo del concejal y a lo peor se tuerce.
- Ya me imagine que si entraban los Morato, la cosa se jodería.
- Vaya mierda de ciudad."
En aquellas mañanas, como decía más arriba, solíamos estar meses pensando lo que habíamos hecho en una sola, en todo lo que hemos enredando en las sombras y en cuanto fuimos urdiendo para sacar la cabeza y poder comenzar a ser independientes. Hoy me barrunto que lo que transcurre y se siente como transcurrido, que no siempre es lo mismo, reaparece al cabo de un tiempo travestido de comezón nocturna. Es casi siempre un duermevela extraño hecho con miserias siempre pequeñas, pero siempre íntimas.

lunes, 26 de enero de 2009

Generalidad XXXVII

En este terruño de taifas, patria de costuras desgajadas y solar de hermanos malamente avenidos, vemos de modo claro las inercias nacionalistas que tienen mucho de centrífugo y de centelleo etno-lingüístico.
La reserva del catolicismo trentino ha devenido en un potaje nacional en el que con la misma vara de medir cuestionamos lo centralista y lo americanista, que no deja de ser otro tipo de centralismo más tocho pero con chorreras transatlánticas, que queda como de paquebote marsellés. Mucho más fetén.
Lo que damos en llamar de manera común, civilización occidental, y que ahora cuestionamos por los sinsabores malquistos que se nos vienen encima desde las entretelas de la intendencia económica es bastante más reciente de lo que cabría pensar.
Sería al inicio de los ochenta, cuando Guillaume Faye daba nombre a ese sistema que catalogaba como eminentemente depredador y cainita. Y no era para menos a juzgar de su opinión, porque el amigo Faye decía que su objetivo era imponer una civilización universal basada en la dominación de la economía como elemento fundamental de su forma de vida y despolitizar a los pueblos en provecho de una gestión de alcance mundial. Ya nos hablaba, pues, de la globalización y de la buchaca como elemento de dominio en lo universal. Dicho sea, aunque es tan evidente que nada aporta, desde el podio de la izquierda divina de la vieja europa.
Dicha civilización ha producido una estructura global de poder a la que podría designarse como “sistema occidental”. Esta gran malla reticular cuyo epicentro se encuentra (what else?) en los Estados Unidos y cuyos mecanismos de expansión responden menos a los modos de operar de los viejos imperios que a los grandes potenciales de las legiones financieras que conforman sus arterias.
Y ¿cuál ha sido el resultado? ¿Qué hemos obteniendo las tres últimas generaciones, por decir algo? Es evidente, que entre otras cosas, una modificación radical de los comportamientos culturales que confluyen en la asimilación por el modelo americano (Mr. Marshall se impone tras haber sido más o menos bienvenido).
Por cierto, exactamente el mismo efecto que había tratado de producir el otro gran proyecto universalista en competencia: el marxismo soviético, respuesta ficticia al dominio de la civilización occidental y cómplice objetivo (al menos en una vertiente inconsciente) del americanismo en ese proyecto titánico de aniquilación de las diferencias culturales.
Frente al neocolonialismo occidental-soviético sólo cabe pues, según este autor y sus prosélitos, una reacción posible: la respuesta etno-nacionalista, en la actualidad, única salida verdaderamente revolucionaria habida cuenta de que su competidor serio, el universalismo marxista, parece haberse desplomado con el Muro de Berlín.
A la postre, revivimos otra tradición europea: El etnonacionalismo - con origen en la obra de autores tan aparéntemente lejanos como Maquiavelo -, que habría quedado enterrada bajo el peso del dominio del brillante cosmopolitismo científico de las luces arrancadas en la ilustración, y que los europeos de la segunda mitad del siglo pasado, reciben ahora de carambola por impulso de los movimientos de liberación nacional de los países del Tercer Mundo contra el malvado imperialismo igualador de Occidente.
Y la nave va.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Una versión española de la primera gran crisis financiera global de la historia

(Si hasta el momento, dentro de cada español siempre había un entrenador de futbol, ahora debemos ampliar la definición con una nueva afición profesional frustrada: la de analista financiero. Da gloria ver como los contertulios mediáticos transmutan en sagaces asesores bursátiles o en aguerridos ecónomos arrastrando las opiniones memas, las sandeces y los infundios de la plebe.
Es por ello que, sin más motivación que el hartazgo y más finalidad que favorecer la charla, os atizo, yo también, con los siguientes parrafillos seudo sesudos como pequeña contribución al análisis patrio de barra de bar)


1. La entrada en vigor en 2001 del euro como nueva moneda oficial genera, entre otros, dos efectos fundamentales: Una fuerte subida de la inflación real (con elevados redondeos a nuevos y engañosos patrones decimales) y la necesidad de afloramiento de grandes cuantías de dinero negro que deja de tener curso legal.

2. Este último efecto junto unos tipos de interés históricamente bajos y una presión demográfica creciente suponen el inicio del boom inmobiliario español. Durante varios ejercicios desde esa fecha se construyen más de 700.000 viviendas anuales, cuando la demanda natural rondaba las 450.000.

3. Inicialmente el exceso de oferta es absorbido por nuevos propietarios extranjeros que ya no temen el riesgo de cambio monetario y por nacionales que contratan créditos a intereses muy bajos, en ocasiones por debajo de la inflación nominal, y con unos plazos de amortización que llegan a alcanzar el medio siglo.

4. El ahorro nacional no es suficiente para atender las necesidades crediticias de la fuerte demanda inmobiliaria. Bancos y Cajas españolas acuden a financiarse en los mercados internacionales, fundamentalmente a través de participaciones y de la “titulización” de activos hipotecarios. De este modo, la cuarta parte de los créditos relacionados con el sector inmobiliario español se encuentra financiado con dinero foráneo.

5. El ritmo de construcción y de los sectores relacionados directa e indirectamente a la misma hace crecer el empleo, tanto para trabajadores nacionales como, sobre todo, extranjeros. La Seguridad Social registra varios récords consecutivos en el número de cotizantes. La tasa de paro se sitúa por debajo del 8% en el territorio nacional y en muchas regiones se alcanza el pleno empleo.

6. La misma fortaleza del empleo y de la, aparente, seguridad laboral alimenta aún más la demanda de viviendas por parte del colectivo inmigrante y, también, por parte de los españoles que no sienten temor a endeudarse con el fin de comprar una segunda o tercera vivienda, puesto que los costes de la financiación son más bajos que la inflación –llega a ser del 2% en 2004-.

7. Al tiempo y favoreciendo lo anterior, esos mismos tipos bajos de interés y un mercado bursátil estancado desde fines de los noventa, remuneran pobremente el ahorro nacional, privado e institucional, que comienza a desviarse hacia una inversión inmobiliaria cada vez más especulativa.

8. Se produce una relajación espectacular de las condiciones y requisitos a los clientes de los préstamos hipotecarios: Hasta el 120% del valor de las viviendas (frente al habitual 70% u 80%) y concesión de préstamos que rondaban el 60% de la renta (frente al tradicional y prudente 35%).

9. A fines de 2006 y principios de 2007 ya había un stock de viviendas que equivalía a tres años de demanda natural. El Gobierno estima un stock de vivienda nueva de entre 500.000 y 600.000 inmuebles, más otros tres millones de viviendas vacías, que no se alquilan y menos aún se venden. Según los promotores, una cantidad salubre para que el mercado funcione correctamente es un stock de vivienda nueva de entre 120.000 a 200.000 unidades.

10. Las autoridades competentes desestiman frenar la demanda de viviendas mediante la supresión en los Presupuestos de 2006 y 2007 de las ventajas fiscales para la compra de las mismas.

11. Sin embargo y de manera contradictoria con lo anterior, en el mes de junio de 2007 se aprueba una nueva Ley del Suelo en la que se suprime la revalorización del suelo, eliminando el carácter residual del suelo urbanizable que preconizó en su día la Ley 6/1998 y encomendando a las Administraciones Públicas atribuir en su ordenación territorial y urbanística un destino que posibilite el paso de la situación de suelo rural a la de suelo urbanizado el suelo preciso para satisfacer las necesidades que lo justifiquen e impedir, de este modo, la especulación con él. (art.10). Así pues, de acuerdo a la nueva legislación estatal, solamente puede clasificarse como urbanizable el suelo preciso para satisfacer las necesidades que lo justifiquen y protegiendo a los propietarios frente a los promotores de la actuación "Los convenios o negocios jurídicos que el promotor de la actuación celebre con la Administración correspondiente, no podrán establecer obligaciones o prestaciones adicionales más gravosas que las que procedan legalmente en perjuicio de los propietarios afectados. La cláusula que contravenga estas reglas será nula de pleno Derecho." (art. 16.3)

12. En el pasado mes de agosto de 2007 estalla la crisis de las hipotecas norteamericanas subprime. La situación provoca una desconfianza financiera generalizada: los bancos dejan de prestarse dinero mutuamente. La crisis se agrava en los EEUU, en la medida que los bancos hipotecarios ven aumentar rápidamente sus fallidos y las entidades de inversión no consiguen fondos en el mercado para financiar su normal actividad. La crisis provoca una pérdida de confianza de las entidades. Los mercados de dinero se estrangulan en el primer semestre de 2008.

13. Aunque es cierto que las Cajas y Bancos españolas no habían invertido en hipotecas subprime norteamericanas, se ven afectadas por la crisis financiera global, pues ya estaban fuertemente endeudadas y solamente consiguen atender el vencimiento de sus emisiones mediante el recurso extraordinario al BCE (Banco Central Europeo). No olvidemos que el sistema financiero español necesita captar, cada año, cerca de 100.000 millones de euros en los mercados internacionales.

14. A partir del momento en que el sistema financiero español no puede recurrir a los mercados exteriores para conseguir nuevos fondos, deja de prestar dinero para nuevas hipotecas y nuevas promociones. En algunos casos también se suspende la financiación a las obras en marcha. No se venden viviendas, la demanda se paraliza. La bajada de precios se ve ahora descompensada con un incremento de los tipos de interés. Las inmobiliarias se quedan sin liquidez.

15. A partir del segundo semestre de 2007 y, sobre todo, del primero de 2008 el mercado inmobiliario se paraliza. Sin posibilidades de vender casas terminadas ni de terminar las ya iniciadas, muchas inmobiliarias y constructoras suspenden pagos o reducen bruscamente su actividad.

16. Inmigrantes en general y personal del sector de la construcción en particular, son los que más sufren esta situación, además de las propias empresas inmobiliarias. Desaparecen también las intermediarias de venta de pisos que habían surgido por cientos en todo el territorio nacional.

17. El parón supone un aumento vertiginoso del nivel de paro y de los impagos de hipotecas. En apenas un año se han perdido 650.000 empleos y en el mes de septiembre de 2008, 3.000 cada día. Como los bancos y cajas españoles están fuertemente apalancados con el sector inmobiliario (el 60% de los créditos son hipotecarios para compra de vivienda) en los círculos financieros internacionales se empieza a dudar de su solvencia. Entre agosto de 2007 y agosto de este año, las cotizaciones bursátiles bancarias bajaron el 31% (frente a una caída del Ibex 35 de “solo” el 18%), a pesar de que en sus balances no figuraba ni un euro de productos financieros norteamericanos.

18. La quiebra, el pasado mes de septiembre, de Lehman Brothers, un banco de inversión norteamericano que sí había colocado bonos propios a clientes españoles de banca privada, produce un cierto movimiento de pánico. Movimiento agravado con las acciones aceleradas de intervención pública, compra de entidades y medidas puntuales de inyección de liquidez a nivel internacional.

19. La solidez del sistema financiero español es puesta en duda y no consigue dinero en el exterior. Se deja, por tanto, de financiar la construcción y la venta de vivienda y el consiguiente frenazo de la inmobiliaria aumenta el paro, disminuye las ventas a otros sectores y provoca una crisis en el resto de la economía real que ya contaba con sus propios problemas (precios inusitados en los combustibles hasta el momento y un euro con una cotización que no favorecía precisamente el intercambio comercial: Europa se encuentra inmersa en una “guerra” Chino-Estadounidense en la que no es mucho más que un espectador sufriente).

20. No se venden casas, es cierto. Pero tampoco coches, baja el consumo en restauración, en ocio y el conjunto de la economía entra en una fase depresiva que se agrava por la reducción de la renta familiar disponible.

21. Frente al enfriamiento de la actividad económica, el Gobierno puede hacer poco, ya que el propio sector público ve disminuir sus ingresos fiscales -en el Estado bajan fuertemente los ingresos por el Impuesto de Sociedades (-17%) y por el IVA (-7%), en las autonomías por el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados o el de Transmisiones Patrimoniales y la co-tributación del propio IVA y finalmente, en los Ayuntamientos por las licencias de construcción de nuevas viviendas.

22. Los ingresos públicos caen, pero aumentan los gastos en prestaciones por desempleo y otros relacionados con la atención de las cada vez más habituales situaciones de precariedad. Después de años de superávit, las cuentas públicas vuelven desagradable y tozudamente a los números rojos.

23. ¿El fin? Nunca hay fin real en algo que es en esencia “motum perpetuum”, pero previsiblemente esta crisis comenzará a superarse a nivel nacional cuando se hayan vendido el stock de viviendas vacías. El 15% de las viviendas nacionales está deshabitada. La construcción de los últimos años, la compra como inversión y la demanda natural han convertido al parque de vivienda español en el mayor de Europa. En la España del 2008 hay cerca de 25 millones de viviendas, frente a 21 millones que había hace apenas siete años. El 15% están vacías y para venderlas los propietarios (empresas inmobiliarias y particulares) deben aceptar que han perdido en el precio un 20 ó 25% de su valor.

viernes, 3 de octubre de 2008

Generalidad XXXVI (La del pulpo)

"El rastacuero está poseído por el ansía de comer diamantes"
Francis Picabia

La única utilidad que reconozco al trabajo y a sus absurdas obligaciones se limita a garantizar un salario a la mayoría y una plusvalía a la oligarquía burocrática internacional.
El primero se gasta en bienes de consumo que mutan infinitamente y son en esencia siempre inmutables y en servicios de una mediocridad creciente.
La segunda se invierte en especulaciones bursátiles que, cada vez más, prestan a la economía un carácter parasitario. No hay más que sacar la cabeza de la escafandra para comprobarlo.
Se ha inoculado tan bien el hábito de aceptar el trabajo, no importa cual, y de consumir lo que sea para equilibrar esa balanza mercantil que reina sobre los destinos de las gentes como la vieja y fantasmagórica providencia divina que, quedarse en casa holgando en lugar de participar en el frenesí que destruye el universo, pasa extrañamente por algo escandaloso y proximo a lo bizarro.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Generalidad XXXV

- ¿Por que hemos de desconfiar de los locos?
- Porque no están unidos a la vida.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Generalidad XXXIV

Solo soy el sonido de mis pasos.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El buen arroz se hace con restos

Si tuviera que definirme en lo malo, diría que realmente tengo un solo defecto. Uno solo. El resto son nimiedades, pequeñas tontunas que no pueden más que molestar a los que ya vienen de casa jodidos y con la ulcera bien abierta. Vaya usted a saber por qué.
Mi defecto, como digo, el grande, es que muchas veces no sé cómo ayudar a la gente que me importa, a esa a la que llaman en los telediarios eufemísticamente y en los programas para cotillas, los seres queridos. Casi siempre me los llevo a hacer footing a oscuras por ramblas ignotas y bulevares bonaerenses, borrachos como piojos borrachos. Y al fin, obviamente vuelven magullados, blasfemantes y plenos de asco hacía sí mismos y hacia mí. En ese punto y para terminar de arreglar la cosa, les obligo a seguir bebiendo.
Y tomado esto como un axioma ya que no se me ocurre como cambiar la cosa, digo yo, puesto en jarras metafóricas: ¿De dónde me nace esta pelmaza y deleznable costumbre?
Al hacer memoria, lo primero en lo que pienso es don Jeremías Bailón, mi padre, del que heredé el escalafón más bajo y putrefacto de la nobleza campesina, aquel que nadie quiere por qué no te produce una higa y te exige vivir recto como una toba, lo cual es una jodienda y claro, provoca que todo el mundo escape del mismo como de unas tercianas. Pero he aquí que como soy de natural memo, menos es nada, pensé, y aunque suelo encarar los problemas y esguinces de la vida al grito de “coyunda o muerte”, mi recién adquirida condición de noble condescendiente y ejemplo de vida no me permitió equilibrar tan dispares intereses. Al menos en aquel momento y luego, ya no tuvo enmienda.
Heredé pues de él, como digo, dos viejas camas con baldaquino cubiertas a su vez por un caseronazo de adobe, una escopeta de dos cañones a perrillos y una porción de tapetes de ganchillo que daba gloria de ver y aún más de tirar. Y si bien, poco más en lo material; no así en lo espiritual, pues supo inculcarme el arrojo y desprecio absurdo del temor aún en las empresas más necias (como pedir avales sobre viviendas en épocas de boom inmobiliario o reclamar justicia y equidad en los amores malquistos), así como una velada afición a los gintonics de fever tree con mucho hielo y zumo de lima que me ha acarreado no pocas explosiones de sinceridad y posteriores explicaciones generalmente mal hilvanadas y peor resueltas.
Mi madre, toda la santa vida doña Amparito, que fué maoísta de corte y confección, agnóstica de Rebeca en los hombros y misa semanal, aficionada al olor de los cigarrillos de maría liados a mano y a las lecturas saturadas de incestos y vínculos familiares imposible, solía leerme por las noches el libro secreto de poemas anti burgueses de Dreyer del que solo recuerdo aquel que decía lo de Bichucho, ya no te acuerdas de mí y sin embargo dormimos juntos cada noche.
Imagino que de la cocción de retortero de las mohosas teorías marxistas, de los poemas distópicos y del humo de la hierba recién fumada aunado con el olor a madera seca de los muebles de mi padre devorados por las termes y por la carcoma burguesa plena de hidalguía, no podía surgir nada ni siquiera regular.
De todo ello, como digo, y de alguna sesión de cine club de la tele cuando había UHF nació este vuestro aspirante a la demolición de las viejas costumbres y las viejas amistades y en especial a las sobrevenidas en la década de los ochenta, cuando mis amigos pijos decían aquello de “cómprame una moto, papá, ahora y por cojones”.
En aquellos tiempos todos solíamos enamorarnos de quien no podíamos y desde luego, de quien no debíamos. La sinceridad ya comenzaba a no ser obligatoria para nadie, pero aún no estábamos del todo jodidos porque la peña tiende a ser sincera si se reconoce aferrada a la belleza. A cualquier tipo de belleza.
Ahora, a lo más, somos místicos de salón y tal vez por ello se nos olvidó como tratar las penas ajenas. Al menos a mí.

miércoles, 2 de julio de 2008

Kippel

"Kippel son los objetos inútiles, las cartas de propaganda, las cajas de cerillas después que se haya gastado el último, el envoltorio de un chicle o el diario del día anterior. Cuando no hay gente, el kippel se reproduce (...) el kippel expulsa el no-kippel (...) nadie puede ganar al kippel, a no ser, quizás, de forma temporal y en un punto determinado, como mi apartamento, donde he conseguido un equilibrio entre kippel y no-kippel, al menos por ahora (...)"



¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? - Philip K. Dick

martes, 8 de abril de 2008

Generalidad XXXIII

Cuando aparece una nueva forma de vida, generalmente más compleja, surge siempre de una forma precedente más simple. Cuando el nuevo brote es suficientemente vigoroso y viable, acaba desarrollando una identidad propia, y se desgaja del tronco del que procede.

En el plano, pues, estrictamente biológico, y con los conocimientos evolucionistas demostrados hasta la fecha, este mecanismo funciona siempre de este modo. Excepción hecha de las evoluciones provocadas por mutación, que para lo que nos ocupa, consideramos irrelevantes.

Desde la aparición de la especie humana, se produce también un proceso semejante en el plano social y cultural. Y hay siempre un detalle diferente que se mantiene como una constante: Los últimos en desgajarse entran en conflicto con aquellos de los que proceden.

Lo que caracteriza, a mi juicio, esta dinámica de desgajamientos es el enfrentamiento que se produce entre los que permanecen en el tronco y aquellos otros que forman parte del brote que se bifurca. El enfrentamiento muchas veces está directamente relacionado con motivaciones económicas, políticas o religiosas, pero en última instancia, es un conflicto entre diferentes visiones del mundo.

La confrontación, es por tanto parte esencial de la evolución social y se trata, en sentido amplio, de un conflicto cultural.

En estos conflictos, cada parte cree que lo que se le oponente es una manifestación peligrosa e incluso connotativamente malvada. Este aspecto obviamente no se producía en las escisiones biológicas o con carácter marcadamente natural, exentas de todo carácter no denotativo.

En el marco de lo social y simplificando, cada cual piensa que la cultura propia es más justa, más real y, por ende, superior y con mayor derecho a la existencia. Pero con independencia de estas consideraciones, y en equilibrio de fuerzas; en mi opinión, la cultura que permite una comunicación más eficiente y, por tanto, mejores formas de cooperación, es la que tiene más ventaja y, si está realmente resuelta a ganar, es la que suele terminar imponiéndose.

viernes, 28 de marzo de 2008

Generalidad XXXII

En democracia la propuesta de un partido mayoritario tiene que ser moderada, porque la mayoría de la sociedad lo es. Moderada no solo en las formas, sino en el fondo.
Esta es, o debiera ser, la esencia política de una sociedad desarrollada y libre.

martes, 25 de marzo de 2008

Antecedente XXIII

La lanza en tu costado no vierte agua.
Solo suave sangre coagulada que borbota.
Eres leve cataclismo que el filo embota.
Y si no otorgas paz. Al menos, tregua.

martes, 11 de marzo de 2008

Generalidad XXXI

Nadie hay tan vil que no aspire a disfrazarse.

lunes, 3 de marzo de 2008

Aguafuerte manchego con carretera de Tembleque a Lillo

Cuando el autobús terminó de alejarse quedó solo en la plaza de San Miguel, pero aún no sabía que se llamaba así.
No tardó demasiado en darse cuenta de que el ambiente era muy distinto al que venía acostumbrado.
Por lo pronto, hacía un calor del demonio que le pegaba en sudor la camisa a la espalda y al que no ayudaba en nada el fuerte viento cimarrón que arrastraba polvo de grano grueso que dañaba el rostro y hacía rodar los rastrojos. Talmente parecía el escenario de una vieja película del oeste. Pero los personajes no eran los mismos ni mucho menos.
En una esquina de la plaza, unos viejos apoyados en las garrotas le miraban de través con los ojillos achinados tras los terrones arrugados que tenían por mejillas. Inesperadamente, uno de ellos chilló - ¡Adiós! ¡Un churubisco! - No tenía claro si hablaba de él o no, pero se sintió en la necesidad de sonreír. Por si acaso.
Se acercó al grupo para no tener que hablar alto. - Buenos días. Buscaba la casa del señor Manso. - Los viejos se miraron y uno se sacó el mondadientes para hablar con extraña voz de picadura - La casa el Vito. Tira por ahí, detrás de la ermita chica. A tronzabarbecho, llegas antes.
Sin acabar de entender, enfiló hacia lo que parecía la ermita de la que hablaba el hombre. Al doblar la última casa que más asemejaba escombro, encaró la senda de concentración parcelaria que llevaba al destino. Tras lo que quedaba del lienzo de una vieja pared, unos chavales miraban embobados un quad que sacaba nubes de polvo dando vueltas tontamente en una era.
- ¡Papó que “tabaneo” el “tratol” chico! “Paice” un “alicótero” a rape terrón. - Los chicos ni le miraron al pasar.
Al doblar el pobre edificio, vio una casona blanca con patio y aljibe que supuso sería la que buscaba. La puerta estaba abierta, pero aún así dobló la madera con los nudillos. Una mujer grande como un buque insignia salió al zaguán desde lo que parecía ser la cocina. Llevaba una bata de florones azules y las carnes fofas coloradas por el calor. Le clavó los ojos interrogándolo sin hablar, mientras se secaba las manos con un mandilón.
- Buenos días. Soy Carlos, el hijo de Pepe - El silencio de incomprensión era incómodo y a su pesar, continuó aclarando para borrarlo cuanto antes - Pepe el jaro - No pudo decir más porque la doña se abalanzó propinándole dos sonoros besos en los carrillos.
- ¡Hermosooo! Dame un beso. Pasa, pasa a la cocina que estaba “fritendo” papas. Ahora preparo algo mientras se llega el Vito.
La cocina era una pequeña habitación rectangular de techos bajos con una mesa de formica en uno de los extremos tapada por un hule con dibujos de lo que parecían cluecas. La pila era enorme y estaba llena de perolas descascarilladas de color morado. El suelo de terrazo de piezas grandes tenía partes rotas llenas de arena que bailaban al pisarlas y hacían salir corriendo a las hormigas que vivían debajo.
Todo olía a los ajos que estaban colgados en la pared de unas alcayatas, a manteca de cerdo y a olivas. La seña señaló la mochila que llevaba al hombro, mientras le abría una botella de cerveza y le arrimaba un trozo de pan con un plato de embutidos.
- Apóyalo en el “almario”, hermoso.
- ¿Dónde esté el tío?
- Bajó a la bodega de laberuela. Ahora le mando llamar. Pero, calla y haz aprecio. - Le arrimó el plato aún más y le acercó un cuchillo. Por la puerta entró un rapaz de mata negra y ojos claros. Llevaba un canto en la mano y una gran mancha de barro en el pantalón corto - ¡Qué habrás liao. No sabís hacer na más que altares. Para quieto y vete a buscar al tio a laberuela. Pero tira. "¡¡Anda ligero!!": ¡¡correeeeeeee !!
Cuando el chico salía por el patio lanzó un cantazo a uno de los gatos que caminaban por la techumbre. Y de propina le estalló un petardo de culebrina para terminar de joder también a las gallinas que respondieron armando escandalera.
- ¡ Chiguitooo no tirís troneras! - El niño salió zumbando.
- ¡Vete a obrar, vieja! - Chilló.
Se acercó la cerveza a los labios y dio un trago. También estaba caliente. Todo lo estaba.

sábado, 23 de febrero de 2008

Generalidad XXX

Cuando miro a mi hija, comprendo que la felicidad solo existe si se ignora que se posee.

jueves, 21 de febrero de 2008

Generalidad XXIX

En las empresas, las personas se comportan como las plantas.
A medida que se asciende en la jerarquía, se dispone de más luz solar. Literalmente.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Antecedente XXII (Provos aren't here anymore)

Tienes razón cuando dices que vuelvo hacia atrás y que cada vez me parezco más a mi padre. Imagino que es la triste realidad de envejecer, perdón, de acumular experiencias vitales que dicen algunas de mis amigas cursis. Es verdad que cuando nos sentábamos a la vieja mesa forlady de la cocina siempre escuchábamos la radio. Llevábamos años, básicamente desde el viaje a Melilla allá por el año setenta y tres, oyendo aquella vieja Sanyo negra a la que terminamos sujetando la tapa del casete con un cinturón elástico.
Por las mañanas oíamos a don Avelino y al resto de la familia Porretas mientras la abuela comía las migas de pan ensopadas en leche y nosotros mojábamos los sobaos o los bizcochos de soletilla en el tazón del colacao. Por las tardes tocaban los excelentes seriales de radio nacional, los Dumas, el conde de Montecristo, la dama de las camelias y cosas parecidas. Y siempre pasaba lo mismo cuando llegaban para comer todos a la vez, el silencio se hacía un rato mientras sorbíamos el potaje o el caldo de hueso de jamón y escuchábamos las felices y sosas noticias locales de la ser. Luego empezábamos a hablar cuando llegaba la publicidad de óptica del Clínico o así. Que ya nos iba bien para empezar la charla que era lo que en el fondo nos apetecía.
Pensaba hoy en todo aquello, sin mucho sentido en la divagación, escuchando la televisión que hacía aventajadamente las veces de fondo vocinglero. No quería ver más de lo mismo, pero no dejaba de verlo sin querer. Le molestaba la presencia impositiva de la televisión. Con los años había aprendido a amar cada vez más la radio y su presencia tranquila, un poco aquiescente, como boborrona y vencida de antemano.
Encendió el calentador de agua y tras lavarse las manos y la cara de propina, con pocas ganas todo hay que decirlo, se acercó al frigorífico para ver que había para comer de manera rápida, al asalto y la rapiña fría del tenedor, que también tiene su propio bushido, de barriada y terrón. Comprobó que más que otra cosa necesitaba comprar. Reponer. Calentar la economía que diría el ministro patán y semiculto.
Le molestó un tanto, dicho de forma suave, porque tenía capricho de un desayuno fuerte, english style y todo eso y se había quedado con la gana. Molaba eso de mezclar el desayuno de toda la vida y el almuerzo nacional católico. El brunch que dicen ahora los modernines tontolachorra. De haber sido mujer y haber estado embarazada y de haber tenido razón la tía abuela Chón que en gloria esté, ahora estaría incubando un antojo de campeonato por encargo. La mundana realidad cotidiana es que terminó desayunando como tenía por costumbre en un bar próximo a la oficina rodeado de hombres tristes que olían a cama sudada y a cuarto sin ventilar y que tomaban porras mojadas en café con leche y alguna copa de soberano y castellana con rocas. Y lo que se terciara, redíos, que lo que venía después era el tajo perturbador y macilento que volvía a los hombres estériles y mustios. Y marchar un poco achispado ayudaba lo suyo.
A aquellos hombres, porque todos eran hombres y estábamos aún lejos de las cuotas, que vivían cerca de la plaza de las Batallas y de calles con nombre gloriosos y terribles, como Clavijo, Lepanto, Alhucemas, no les importaba una higa saber porque Ámsterdam era hoy la ciudad de los canutos, de las bicicletas y del sexo libre convertido en atracción del turismo flojo de mandíbula batiente y faltriquera gansa. Las calles para todos ellos nunca había sido un espacio de acción, ni un campo de articulación, ni gilipolleces de niño bien categorizante y sobrado de ociosidad. La realidad había sido mucho más aguachirle en la Pincia de los setenta. Y nadie hubiese inventado eventos efímeros que mezclaran arte y performance en lugares públicos. Fundamentalmente porque no sabrían ni pronunciarlo. Y lo que es peor, no hubieran servido más que para haber cobrado estopa un rato.

viernes, 25 de enero de 2008

Antecedente XXI (Doreen en los 80's)

Hablar, digamos por ejemplo, de lo que pasó aquel verano del ochenta y tantos en las tardes de arena y playa inexistentes porque mis padres no eran, al parecer, lo bastante pudientes o lo bastante progres y descabezados como para salir de la ciudad en agosto, no es de lo más seductor, creativamente hablando.
Así que me pongo al segundo de los temas que tenía en mente: Recapitular parte de la pérdida de consuelo y de los amigos por el despecho pajillero de la señorita Redondo, alías la Doreen. Ya sabemos que la mentira es un acto de amistad íntima, pero reconocerlo no deja de dar por las najas.
La muchachada acudía a la pérgola en las últimas semanas del mes de junio. En Pincia todos entendíamos que era la del Campo Grande y no hacían falta más señas. Si hablásemos de la Valencia de hoy en día, diríamos que quedábamos en ruinas y tan frescos.
Si el año era bueno y aquel lo recuerdo especialmente, lo normal es que hiciese el calor necesario para ir en mangas de camisa. Y si no, se hacía el gilipollas con los chalecos del plumas que dejaban ver los logotipos de los amarras o de los privata. Sois unos pindongos decía mi abuela. Y es verdad que andábamos sin provecho ni necesidad por las calles. Lo único bueno de la adolescencia es que termina por irse.
Recordarás que había unos quince minutos desde la casa de mis padres a las terrazas. No se me despinta un día en que me acerqué todo confiado de mí mismo, pleno de seguridad y de testosterona con los quinientos uno pesqueros y el polo burberrys de manga larga color lila. Y no nos olvidemos del detalle de los castellanos sin calcetines. Nada más absurdo y más eficaz para hacerse mancaduras en el talón. No es de extrañar que no lo olvide alguien con tan graves problemas de auto aceptación y complejos en salazón por aquella época y las que vendrían. ¡Paleocristo!. Todo quedaría finalmente en el metabunquer del metabarón.
Mientras yo tomaba la duodécima cerveza con limón de la mañana, me embobaba mirando a la diosa mundana de los polos celeste y los vaqueros de florones, (qué moda la de los semipijos de los ochenta, redíos). Como yo no tenía ninguna posibilidad con la reina Doreen y en el fondo lo sabía, me engañaba tras el seudónimo del amigo Bermejo y Quiñones del Real, escribía cartas en llamas, me dedicaba a tiempo parcial a alentar romances ajenos y divirtiéndome luego haciéndoles naufragar, jodiéndoles vamos. Y sobre todo echando después al gilipollas del cañas a cagar por ahí.
Y aunque la verdad es que siempre he sido bastante acojonado, no puedo presumir de lo contrario, y luego he gastado en sicoanalistas lo que no está en los escritos por hacer el memo, al mirarlo con una cierta distancia no deja de encantarme el tema. Toda la puta vida escondiéndome en bares y haciendo ver que las zonas de moda me daban grima y tal cuando se convertían en masificadas y la verdad, solo estaba huyendo de la vergüenza y del miedo a que me quitasen la máscara de sacamantecas del tres al cuarto.
Hoy supongo que aquella vieja gran amiga que se malogró estará mal casada y por lo que no me cuentan tendrá dos o tres niñas. Y a los demás, que les he visto más veces de las que me gustaría y deben ser dos o tres, siguen buscando a la novia o la autoestima que les quitó el tontolculo del Moreno con su cara de gárgola. Qué penita la hijalagranputa la Doreen. Qué penita te lo juro y que desperdicio.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Y de repente, el tedio

En los tiempos en que vivíamos cerca del barrio de la Cruz había un estanco que visitábamos todos los días. Sin fallar uno solo.
Es cierto que solo fumaba Goyito, pero todos nos ofrecíamos ruidosamente para acompañarlo. A veces incluso, las mejores, hacíamos el recado completo y traíamos solos la picadura o los bisontes con filtro. Esto, para ser honestos, las menos de ellas, porque Goyito aunque era un poco lelo, en lo fundamental, levantaba el vuelo y se alejaba de ser bobo a tiempo completo. Vamos que se pasaba el día allí tan solo como le dejábamos. La razón, obvia de haberla conocido, era la estanquera. Viuda joven, casi niña, de guardia civil y desperdicio de soledad de alcoba.
Daba gusto llenar los pulmones de humo o rascarse el bolso para el vicio ajeno con tal de ver el cimbreo de aquellos muslos de jaca recia que llevaban a su dueña hasta el estante adecuado.
En verano, intuíamos una calidez acre y dulce en las gotas de sudor que reflejaban el sol en su cuello al calor de las tardes. Todavía veo si me esfuerzo aquellas gotas perfectas que se equilibraban difícilmente un instante en los lóbulos que nos parecían también perfectos.
Es posible que tengan razón los que dicen que los tiempos no deben revivirse sino tan solo recolectarse. Pero al recordar no puedo dejar de pensar que lo cambiaría casi todo por haber podido rozar intencionadamente aquella piel, por haber sentido el peso de su cabello en mi cuello o la exactitud de sus uñas en mi espalda o la religión de sangre de su boca en mi oídos que me obligaría a bostezar como los cambios repentinos de presión.
Ella ahora ya no importa. No tiene nombre, ni rostro siquiera. Importa, tal vez, lo que representa, ese cambio brusco que descompensa las tripas y genera burbujas de ácido que envenena la sangre de los débiles. Los que bracean tratando de alejarse de la monotonía, esa muerte.

martes, 9 de octubre de 2007

Generalidad XXVIII

Los humanos y los buitres se mueven en círculos. Solo cambia que los de los primeros son sociales.